lunes, 30 de mayo de 2011

Mi Mama

En este momento, todavía tengo el privilegio de tener la presencia de mi mama. Esa mujer trabajadora, emprendedora la cual se supo rebelar a mi tradicional y conservador abuelo. El quiso imponer su voluntad y obligarla a que estudiara lo que el creia conveniente.
Mi madre supo desde un principio que deseaba ser enfermera y llego a ocupar el nivel mas alto de enfermería en mi país. Fue Jefe de Enfermeras a nivel Nacional por decada y media. Mi mama se sostuvo en ese lugar, el cual le sirvió para ayudar a cientos de personas quienes carecian de trabajo.
Nada fue fácil...Pero una de las tantas cosas que disfruto de sus charlas, es cuando ella me platica de su primer trabajo en el ya desaparecido Hospital General. Mi mama en aquel entonces estudiaba y trabajaba. Como era novata, la supervisora de aquella institución, la puso en donde nadie quería estar, el pabellón donde estaban personas enfermas de Rabia, Paludismo, Tifoidea y Tuberculosis. Sin embargo eso la motivo mas para dedicarse a su siempre sacrificada y mal remunerada profesión.


Hay una anécdota muy graciosa, que siempre le pido me la diga una y otra vez. Ese Hospital era muy grande y viejo. Y se contaba que se aparecía el alma de una enfermera que en vida se había dormido y no atendió a sus pacientes. Le decían la "Planchada".Y porque ese nombre? Ah!, porque en aquel tiempo se usaba almidón y al caminar se escuchaba ese muy particular ruidito de la tela dura y almidonada.
En esa época, apenas se estaba usando la penicilina y era muy costosa. Mi mama trabajaba el turno nocturno.  Siempre andaba impecable con su uniforme blanco y por supuesto, almidonado. Era de madrugada y preparaba los medicamentos que iba a aplicar a algunos pacientes. Los puso en una bandeja. Estaba oscuro, pero con suficiente luz en los largos pasillos con la que ella podía ver. 


Mientras caminaba hacia la cama de una paciente, oyó un grito aterrador de la misma enferma quien dijo...-Ayyy, la "Planchada"!!!- Mi mamita obviamente se asusto, gritando también -Ayyy, donde esta?!- Al mismo tiempo dejo caer la bandeja con medicamentos, jeringas de vidrio y la preciada Penicilina. El inusitado escandalo  causo una gran conmoción, alguien prendió las luces de ese pabellón y la enferma dijo todavía asustada, -Ay, yo pensé que venia a atenderme el alma de la "Planchada"!- Y mi mama contesto -Yo pensé que usted la había visto detrás de mi o a mi lado y me asuste!-
Una vez aclaradas las confusiones, médicos, empleados de mantenimiento y enfermeras limpiaron y recogieron todo.
Esa es solamente una de las tantas anécdotas de mi madre en el principio de su laaarga trayectoria.
Mmm, el tiempo esta muy adecuado para sacarla a su diario y corto paseo en su silla de ruedas, el Sol no esta muy fuerte y esta brisita le sentara muy bien.

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