lunes, 20 de junio de 2011

Abue, dinos un cuento...

Son casi las 2:00 p.m. Se escuchan truenos, llueve copiosamente...con ese ruido, uno de mis perritos "chihuahua" se acerca y se para en dos patitas para que lo ponga sobre mi regazo. De esa manera a el no le importa que llueve o truene. Se acomoda y se queda profundamente dormido .

Mientras tanto, yo recuerdo que cuando llovía así y mis primas y primos menores que yo, rodeábamos a la abuela Tina. Nos sentábamos alrededor de la mesa del comedor, escuchando los truenos y las gotas de lluvia, que en momentos pensábamos romperían los cristales de las ventanas. Yo, la nieta mayor, le preguntaba a la abuela, que si ella se acordaba de alguna historia de fantasmas. Nosotros, niños con edades que oscilaban de los 3 a los 8 años, nos encantaba asustarnos. Esos relatos los cuales las abuelas tienen una manera, un "sabor" muy especial para compartir sus vivencias. Aparte de espantarnos, nos tenia quietos, sentados alrededor de ella. Ah!, pero mientras contaba la historia de "miedo", teníamos que ayudarle a limpiar los frijoles.


Y ahí estábamos esmerándonos al limpiarlos, esperando sobresaltarnos con el relato o leyenda que nos contaría.


Con esa mirada dulce tan común en ella, decía -"Ustedes no conocieron a la bisabuela Tranquilina a Dios gracias. Ella era una mujer muy mala, de mal corazón, no quería a nadie. Por culpa de ella, su abuelo me golpeaba y pateaba sin razón alguna. Pero un día, a la señora le dio una embolia y quedo sin poder caminar, sin hablar y sin movimiento en sus manos y brazos. Yo le daba de comer en la boca papillas, puré de papa y sopas. Además, la tenia que asear, porque no podía ir al baño por si misma. Imaginense que trabajo pasaba. 


Un día que estábamos aquí en la salita conversando, las mamas de ustedes, su tío Manoloy yo. Fui al cuarto donde ella estaba y le pregunte si se le ofrecía algo. Muy despacio cerro los ojos. Eso significaba que no. Al regresar a la salita, cual seria mi sorpresa que la vi sentada en medio de todos. Y recuerdo que rápidamente voltee mi cara hacia el cuarto de ella...ahí estaba sentada, sin moverse y como con una risita burlona...Apenas alcance a decir...El gran poder de Dios!!!...Cai desmayada.
Cuando abrí los ojos, estaba rodeada de todos. Con un algodón mojado de alcohol, trataban hacerme volver en si. Me preguntaron que  si me sentía mal o que me había sucedido. Les dije lo que vi. Y todos saben que yo seria incapaz de mentir y menos en algo de la señora Tranquilina. Me senté, todos trataron de confortarme y nunca mas se hablo del asunto hasta decadas después. Y hoy, bueno ustedes lo pidieron y se los digo para que traten de portarse bien y no pasen un susto como el mio-"


Aunque niños, nos quedamos quietos, temerosos, pensando que el alma de esa vieja mala estuviera aun por ahí...Repentinamente se oyó el ruido de un trueno y todos gritamos al unisono. La abuela Tina, dijo - Ya ven, es mejor que se porten bien, hagan sus tareas y coman lo que les doy, porque tal vez la bisabuela Tranquilina se les aparezca si no se comportan debidamente-. 
Ese día fue mas que suficiente de historias de fantasmas para nosotros. Todos estábamos muy impresionados. Ninguno quería separarse de la abuela Tina y, menos ir solos al cuarto donde sabíamos que la bisabuela había muerto. El susto nos duro unos días, después nos olvidamos de ese evento y estábamos listos para otra historia mas.


Justo en este momento dejo de llover aquí también. Ayyy, que calor tan húmedo! Bueno esta lluvia hacia mucha falta. Aprovechare para limpiar mi carrito. Hasta la próxima!

domingo, 5 de junio de 2011

Mi Prima Luisa

Allá por 1973-1974, mis primas y yo eramos aun estudiantes. Clemen, estaba en la Universidad estudiando Medicina. Luisa y Carola, en la Preparatoria.  Yo en el proceso de hacer mi tesis. Vivíamos en casa de la querida abuela Tina, a quien ya mencione en otra ocasión. 


Época buena, en la que íbamos de fiesta en fiesta y nos pasábamos el fin de semana yendo de un lugar a otro trasnochando. Solo íbamos a la casa a comer o cenar algo a bañarnos y a divertirse nuevamente. Pero...aguantábamos las desveladas!!!  (Sin embargo hoy en día, con mucho trabajo, me quedo despierta después de las  10:00 p.m.) En ocasiones  íbamos al cine, a tomar un café, a ver una obra de Teatro Universitario, a una Exposición de Pintura. También nos reuníamos en la Pista de Hielo, en donde tocaban los grupos de moda de aquel tiempo.

Teníamos cada quien sus amistades,  pero a veces reuníamos un grupo grande y excursionábamos a las grutas mas cercanas. O nos íbamos a nadar a un balneario. Ahora entiendo perfectamente la frase de
" Recordar es Vivir".

En una ocasión mi prima Luisa, llego a la casa llorando inconsolablemente. Entre sollozos nos dijo que su mejor amigo, Antonio, había muerto en un aparatoso accidente automovilistico. Nos quedamos sin palabras. Sabíamos que Luisa sentía mas que amistad por Antonio, ella estaba enamorada de el. Le respetamos su espacio y dolor. Cuando ella nos buscaba estábamos ahí, para ella. 
Un día mi prima Carola, se encontró un papel en el piso era una carta escrita por Luisa. El titulo era "Te Perdí Para Siempre". Inmediatamente asumimos que era de Luisa para el difunto Antonio.  Obviamente no íbamos a decirle nada al respecto, pero la leímos sin su permiso. Y si mal no recuerdo, decía mas o menos lo siguiente:

"Te he perdido irremediablemente, se que tu partida sera sin retorno. Te fuiste de mi, sin que yo pudiera detenerte, así como una hoja de árbol en Otoño que se lleva el viento.
Si tan solo me hubiera dado cuenta el corto tiempo que estarías conmigo, te habría detenido. A veces el destino nos depara un dolor inesperado...pero por que TU, si precisamente TU a quien yo siempre cuide con tanto amor y esmero. Ay, de mi!!! Que sera de mi vida sin tu presencia. Solo se que al paso del tiempo, quedara tu recuerdo  y un vacío en mi por no poder recuperarte... Después, tal vez el olvido aliviara mi dolor. Adiós para siempre...Luisa".

Después de leer la carta, nos secamos las lágrimas.  Esperaríamos el momento adecuado para acercarnos a ella y, decirle que contara con nosotros. Pasaron dos semanas desde ese día.  Luisa estaba buscando algo por toda la casa y nos pregunto, -Han visto una carta?- Yo pregunte -Sera esta que Carola se encontró en el piso? -Si, esa misma! Gracias! Ay, pensé que la había perdido!-...Me adelante y le dije. -Mira Luisa, la leímos. Sabes?, nosotros te entendemos y sabemos que es un proceso por el que estas pasando. Aquí estamos para ayudarte, apoyarte.
Mi prima nos miro y nos dijo: -Pero de que hablan ustedes???- Clemen, le contesto -De tu carta para Antonio, esa que tienes en la mano-  -Esta carta no la escribí para Antonio- -Nooo???!!!- Contestamos asombradas y al unisono. 

Luisa comenzó a reírse como una demente. Nosotros pensamos que seguro había enloquecido. Después de que pudo contener su risa, nos explico que esa carta era para una clase de Español. La maestra dijo que escribieran acerca de algo dramático, de una perdida irreparable. Luisa nos dijo que de por si ella tenia poco cabello y, que por mas que se esmeraba en cuidarlo, se le caía.  Lo mas seguro es que al paso del tiempo, se quedaría irremediablemente calva. Y esa carta era su tarea de Español. La irreparable perdida de su cabello. No tuvimos mas remedio que reírnos junto con ella.  

"Recordar es Vivir", claro que si, como podrán imaginarse, cada vez que me acuerdo esa carta, me rio y me rio mucho. Estoy segura de que ustedes también tendrán una o varias anécdotas similares.