sábado, 15 de octubre de 2011

Pan De Muerto

Después de llevar a mi mamá a su acostumbrado paseo matutino en su silla de ruedas y, disfrutar de la suave brisa Otoñal comentamos que ya está cerca el "Día De Muertos".  En mi país, la Religión Católica, lo celebra el día 1 de Noviembre, en donde se les rinde culto a los "muertos pequeños" (niños(as) o bebés). Y el 2 de Noviembre,  a los "muertos mayores" (adultos en general).


Mami disimuladamente me preguntó que si en esta ocasión compraría, a través de la Internet, el"Pan De Muerto". Afortunadamente de muerto no tiene nada, es redondo, esponjoso y encima le ponen algo que asemeja supuestos huesos, que nada se parecen a estos. Su sabor  es delicioso, elaborado con leche, mantequilla, azúcar, levadura, harina, huevos y otros ingredientes que ignoro. Nada artificial. Si tienen una poquita de curiosidad, busquen en su computadora la página de..."Pan De Muerto" y  aparecerán las imágenes. Así  tendrán una idea más clara de lo que es...Y si tuvieran interés por probarlo, me dicen y les diré en que lugar de la Internet pueden adquirirlo.


Con estos pensamientos, me remonté a la casa de la abuela Tina...allá por el año de 1963. En aquel tiempo, ya los días estaban fríos y de alguna manera nos anunciaban la época Pre-Navideña. El día 1o de Noviembre, la abuelita, se sentaba después de las 2:00 p.m. cerca de la mesa del comedor. La cual cubría con un mantel limpiecito. Se ponía una servilleta almidonada de un blanco nítido, sobre la rodilla derecha. 


Encima de la mesa ya estaba preparada una masa. Ella cogía pedazos de esa mezcla, los redondeaba y los aplanaba un poco con un rodillo. Después los ponía sobre la servilleta blanca que descansaba sobre su rodilla. Los estiraba poco a poco hacia abajo, hasta que tenían un diámetro de aproximadamente unas doce o trece pulgadas. Se levantaba y pacientemente acomodaba uno por uno hasta cubrir la mesa. Mientras, sobre la estufa estaba un sartén grande con manteca caliente. Se levantaba, doblaba la servilleta cuidadosamente y, cogía uno a uno esos "discos" de esa masa especial que nosotros llamamos "Buñuelos". Los freía y en otra hornilla de la estufa, tenía una olla de barro la cual contenía agua, canela y "piloncillo", ("azúcar prieta de caña" o "panela"). Eso hacía  un jarabe...mmm...delicioso!  Una vez ya frito el Buñuelo, la abuela lo dejaba escurrir sobre una cazuela de barro. 


Aproximadamente como a las 7:00 p.m., llegaba parte de la familia (tíos(as), primos(as) y mi padre a saborear los deliciosos "Buñuelos". Me deleitaba quebrar ese crujiente disco de harina en un plato y, ponerle jarabe que le daba un sabor muy especial. La abue, nos servía  café negro con canela que preparaba en otra olla de barro. Y para cerrar con broche de oro, nos servía rebanadas del inigualable "Pan De Muerto". Las panaderías en esos dos días vendían tremendas cantidades y no se daban a basto. Los había de todos tamaños y precios. En aquel entonces también estaban a la venta,  cabecitas de calaveras de azúcar y chocolate...Ah!, pero en la frente de las calaveritas, pegaban un papelito con nombres de personas. Obviamente cada uno buscaba el suyo...Yo deseaba que esa celebración continuara permanentemente.


Recuerdo que nosotros los niños(as) pedíamos dinero a los adultos, una "calaverita". Yo juntaba de moneda en moneda hasta $2.00 pesos!
La abu, me decía que en los pueblos más pequeños, la gente iba a los cementerios a dejar flores y la comida favorita de las personas fallecidas sobre las tumbas. A esa edad, todavía no entendía la razón de esa costumbre...Llevar alimentos a los muertos que ya no pueden comer???... La abuela Tina, no iba al cementerio.
Me parece que en la actualidad ya se ha perdido mucho la tradición de ir a los panteones. 


Encargaré ese delicioso pan que mi mamá y yo saborearemos.  Será sin los acostumbrados buñuelos, sin el sazón de la abuela Tina y con los recuerdos de muchos miembros de nuestra familia que han partido antes que nosotros. Estaremos llenas de alegría y nostalgia, rememorando momentos que atesoramos profundamente y que se quedarán con nosotros para siempre.

1 comentario:

Josefina Llanes dijo...

Gratos recuerdos que mantenemos vivos y leyendo tu articulo recordé aun mas.Estas generaciones nuevas no siguen tradiciones o sea que no tendran la suerte de recordar y volver a vivir.Gracias por tu articulo.