Hoy amanecí recordando las costumbres de mi abuela paterna en estos días de Semana Santa, al igual que algunos fragmentos de su triste vida.
Ahhh, pero lo delicioso que la abuela Tina cocinaba!...Todos sus utensilios de cocina eran hechos de barro y, uno que otro sartén metálico. Ella usaba generalmente manteca de cerdo y sazonaba el ajo la cebolla y...mmmm...esos olores aun los tengo bien impregnados.
Toda la Semana Santa comíamos pescado de diferentes maneras. Sopa de pescado, filete de pescado empanizado con ensalada y puré de papa, camarones al ajillo, pescado frito con papas y ensalada, arroz con mariscos, coctel de ostiones, camarones y ceviche. Agua de frutas, frijoles, arroz o sopa. Ese era el menú de esos días.
Esa bella mujer, fue rica y poderosa, hija de hacendado Español, quien vino a contraer matrimonio a lejanas tierras, claro, arreglado con anterioridad. La felicidad de mi abuela Tina, solamente le duro nueve primaveras. Ya que un primo de ella, fue a exigirle a mi bisabuelo en completo estado de ebriedad, que le dejara parte de su herencia como si fuera su hijo.
El bisabuelo, le dijo que no, pero que después de que el estuviera sobrio hablarian de ese tema. El desgraciado borracho, saco su arma y le dio tres tiros en el pecho y se echo a correr. La abuela Tina quien estaba cerca de ahí jugando, escucho y vio al primo quitándole la vida a su amado padre. Gritando desesperadamente, la abuelita trato en vano de ayudarlo.
Corrió Tina, busco ayuda y al cabo de tres meses lograron capturar al estúpido sobrino el cual fue ajusticiado por las amistades del bisabuelo. Los animales y propiedades, fueron mal vendidas por la bisabuela "Chabelita"quien obviamente ignoraba precios y negocios de su marido, claro, eran otros tiempos. Quedaron en la ruina total.
El continuo calvario de mi "abue" ya comenzaba. Contrajo nupcias a temprana edad, ya que sus padrinos la engañaron diciéndole que la pondrían en la escuela y lo que hicieron fue usarla como empleada domestica. Ella nunca aprendió a leer ni a escribir. Mujer abnegada, de dulce mirada, sumisa, recatada, conservadora y que tenia orden de no levantar la mirada del piso cuando salia a la calle, de lo contrario el abuelo la golpeaba y la insultaba hasta que se cansaba.
Y es cuando pienso en imposibles...Como me hubiera gustado estar presente en el preciso instante en que el se atreviera a tratar de hacerle daño delante de mi...Con toda seguridad, si el hubiera quedado consciente, no hubiera dicho nada a nadie por vergüenza de que su nieta mayor, le dejo como "trasero de cerdo". El siendo siempre tan "macho" y tan cobarde, no se hubiera atrevido a tocar a mi abuelita ni con el pétalo de una rosa.
Si supiera la abuela Tina, como la recuerdo, como la extraño, como desearía verla tan solo por un minuto para decirle cuanto le agradezco el amor, el cuidado, el cariño, que me dio y que mis padres nunca pudieron darme. Solamente desearía unos instantes para correr a sus brazos, sentarme sobre su regazo y sentir su protección ...Y que me diría ella?...-Mi hijita, siempre que me recuerdes estoy y estaré contigo-
1 comentario:
Que interesante historia,tan bien contada que me parecia ver los personajes.Otra epoca,otros tiempos .Las Semanas Santa eran mas solemnes.Felicidades por esta historia.
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